Con motivo del día de Sant Jordi, patrón de Catalunya, Ester me ha regalado el libro el laberinto de la Rosa.
Aún no he empezado a leerlo, por eso no os puedo dar mi opinión ni escribir un pequeño resumen, pero os dejo una reseña del libro, para ir abriendo boca.

Antes de su muerte en 1609, el brillante espía, astrólogo y matemático isabelino John Dee esconde muchos de sus documentos pensando que el mundo no estaba aún preparado para las ideas que éstos contenían. En la primavera de 2003, la última heredera y guardiana del secreto debe pasar el enigmático legado a uno de sus dos hijos. Diana, pocos días antes de morir, elige a su apasionado hijo menor Will, dejándole una pequeña llave de plata con una nota: «Para Will, cuando sea algo o alguien que no es ahora». Pocos meses después, mientras Lucy King, gravemente enferma, espera un trasplante de corazón en Londres, Will, el hijo de Diana, recorre Europa en su moto intentando descifrar las pistas del antiguo documento y encontrar el cofre que abre la llave. Es una búsqueda que lo dejará inextricablemente unido a Lucy, pero Will no es el único que trata de encontrar la verdad en el corazón del Laberinto de la Rosa. Un acertijo que desvelar, un legado que desenterrar, un corazón que curar. Una búsqueda de la verdad en el corazón del laberinto de la rosa.

Ayer martes 11 de Diciembre de 2007, Tuve la oportunidad de asistir a un concierto a l’Auditori de Barcelona. La actuación estaba dedicada a diversas bandas sonoras del cine de ciencia ficción, e interpretado por la Orquesta Simfónica de Barcelona i Nacional de Catalunya
El concierto estaba dirigido por Virginia Martínez, quien tuvo una actuación estelar. Entre las piezas que sonaron, podemos destacar, la música de películas míticas como Superman(1978) o ET El extraterrestre(1982), y otras películas de más actualidad como son Harry Potter(2001) y el Laberinto del Fauno(2006). Como colofón sonó, la tan esperada por muchos -donde me incluyo-, banda sonora de La Guerra de las Galaxias(1977), de la cual tocaron cuatro temas para finalizar la velada.
En conclusión, fue un espectáculo que valió mucho la pena, tanto por ser mi primera visita a l’Auditori -y que bien, no será la última- como por el programa porque las obras que tocaron fueron espectaculares.